El Martes día 9 de Septiembre hizo 2 años de aquel maravilloso día. Cuantas ganas por que llegase, y qué rápido pasó.

Un noviazgo muy largo, 11 años, la mayoría de ellos juntos, aunque eso sí en casa de los padres de uno o del otro/a.

Fue un día intenso, de peinado de novia, con mis mariposas en el pelo, mi cuñada que tiene unas manos de oro para la peluquería. Un maquillaje exquisito servido por una amiga, una amiga de las de toda la vida, de las que por mucho tiempo que pase sin hablar parece que ese mismo día estamos estado tomando un café y hablando de banalidades. La hora de vestirse, qué nervios, mi padre fue la figura más importante en ese momento, él me vistió, me ayudó con el cancán, la falda y el corpiño, luego aparecieron todas las mujeres de la familia, abuelas, hermanas, madre, tías, amigas... Llegó el fotógrafo y yo sin terminar de vestir... qué nervios, lloros, retoque de maquillaje. Unas fotos fantásticas con toda la familia, hermanas, abuelos y padres, y una de grupo, para el recuerdo.

Es hora de salir a la calle, empieza la traca, y es que a pesar de ser Extremeña/Andaluza vivo en Valencia y aquí prima la tradición fallera. Pétalos de rosa marcan mi recorrido hasta el coche, gracias primo por este detallazo, está precioso con esas flores, blancas y granates, me encanta.

Subimos papá y yo al coche, ya nos están esperando en la Iglesia, bajo y camino hacia la gran puerta de madera, qué de gente!, lo veo, allí a lo lejos, me mira y llora, de la emoción, no soy capaz de caminar hacia él, nuestros ojos se funden en uno, quiero abrazarlo. Llego, nos cogemos de las manos, me besa, lo beso, nos besamos, me dice "estás preciosa", un pañuelo por-favor.

Comienza la misa, yo en las musarañas, no recuerdo nada, sólo que se me había olvidado todo en casa, el DNI, el resguardo para el hotel, vuelvo a la realidad, titubeo y digo un "SI QUIERO" 2 veces, la voz me tiembla, ya lo he dicho, sí, ya estamos casados. Besos abrazos, firmas, fotos y la salida.

Salimos felices y radiantes, nuestra gente nos espera con las bolsitas de arroz que había preparado para la ocasión, eso sí, como buena tierra de arroz no faltó, tampoco las flores, otra traca, qué de ruido, aplausos, besos y más besos "felicidades", muchas gracias.

Tenemos que ir a casa a por las cosas, sí, vamos, más lloros, sacudidas de arroz, retoque de maquillaje, besos, abrazos y de nuevo al coche.

Las fotos, una maravilla que jardines, con un encanto y magia especial, lleno de bellos rincones, ángeles, fuentes, columnas, olivos, flores, rosales, arcos con jazmín.... Después hacía la zona nueva de Valencia, allí más fotografías, risas, besos y abrazos, y qué luz, qué blanco se ve todo en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, el agua, los grandes edificios y los ojos, esos ojos que me miran con amor.

Llegamos al Restaurante, otra traca, velas y una alfombra roja, dentro todos los invitados esperando con cámaras en mano, nerviosos, aunque no creo que más que nosotros, entramos y suena Briam Adams, una tijera para cortar la cinta, la cual aún conservo pone nuestros nombres, fecha del enlace y muchas flores, pintada a mano, por supuesto. Ya en la mesa un brindis para empezar, más fotos, más besos. La comida, perfecta, aunque no probé bocado, los nervios, las llamadas al teléfono, los gritos "qué se besen" "vivan los novios".

Una canción y una sorpresa, la entrega de ramo, ami hermana Arori, que ilusión ella no se lo espera, llora, más besos y abrazos entre risas.

Words comienza a sonar y llega la tarta, montada con flores, duendes y hadas, aplausos, palmas, cantos y vítores, fotos, besos y más besos.

Me encanta la canción que suena, nuestra balada, que compartimos con amor y risas. Ya comienza la fiesta, la barra libre y la música, los corros, los vítores, las carcajadas, más besos y abrazos y más fotos.

Nos vamos al hotel, en la puerta nos encontramos con Joaquín, recién llegado al Valencia FC, con su mujer, aún embarazada de la pequeñina Daniela, más fotos.

Besos y más besos en la habitación.  Un día de ensueño para repetir.

Gracias a mi Marido por compartir esos momentos junto a mí, perfectos porque fueron a su lado, un gran Te Quiero desde aquí.