Ya cumplió sus 10 meses. tener a Álvaro ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida, me llena tanto tenerlo cerca, estar a su lado, saber que está en mi vida y es parte esencial de la misma, no sé cómo he podido estar todos estos años sin él, ahora es impensable.

El verano pasado un día como hoy estaba de baja, ya de 7 meses y con unos dolores terribles del lumbago. En Agosto mi ex-empresa cierra, o al menos cerraba el mes completo dando vacaciones forzosas a todos los empleados, lo cual es una ventaja o desventaja según se mire, dependiendo de como cada cual se organice, a mi en general me venía bien ya que mi Maridi se puede complementar perfectamente conmigo, además de saber que siempre las vacaciones son en la misma época, pudiendo decidir y planear de antemano, lo malo es que si quieres salir de viaje todo está carísimo y claro tampoco tienes alternativa en Navidades u otras fiestas, por ejemplo ir a las Feria de Abril es o era impensable. Pues eso, que Agosto fue terrible con los dolores de espalda no disfruté nada de las vacaciones, no podía salir a cenar ni comer con nadie, siempre mal sentada, no aguantaba apenas en ningún sitio, luego los vértigos... asi que finalizando Agosto fuí al médico de cabecera para que me recetara algo para el dolor y me dió la baja por el lumbago, ya hasta que naciera el niño, me dijo, de hecho así ocurrió. Luego se me juntaron más impedimentos como la diabetes gestacional, en fin que prueba que me hacían, prueba que daba resultado negativo para mí.

Hablé con mi ex-jefa y le planteé la situación, no le hizo ninguna gracia que me dieran de baja, pero yo antes de irme de vacaciones ya lo advertí, ya que estuve casi todo el embarazo mal de la ciática y de los lumbares, con lo que dejé todo preparado y aclarado por si no volvía, y tanto que no volví, pero el despido es otra historia, de la cual no me apetece hablar.

Me quedaban ya 2 meses y una semana para salir de cuentas y ver la preciosa carita de mi niño, sus ojitos, su color, su piel, sus manitas, sus piececitos. Se adelantó una semana, naciendo un 31 de Octubre, día de Halowen.

Pues, sí 9 meses de espera, que se me hicieron eternos, y 10 meses de alegrías y algún sufrimiento, los cuales se me han pasado volando y que me compensa todo lo mal que lo pasé en el embarazo, consecuencias y todo, todo, todo.

Besitos