He comentado que las vacaciones bien, dentro de lo que cabe claro está porque normalmente nada es perfecto o al menos no cómo lo habíamos imaginado.

Para empezar fuimos al Sur, un gran viaje de coche, largo camino. Álvaro se portó estupendamente, casi todo el trayecto lo hizo dormido, con decir que sólo paramos un par de veces (unas 7 horas y pico). La primera para comer, ummm en un buen restaurante, nos pedimos cordero lechal al horno, un horno de piedra tradicional, exquisito, para repetir. Y la segunda parada fue para repostar, habiendo pasado Sevilla y entrando en la autopista hacia Cádiz,. da vergüenza que (prácticamente) la única forma de comunicarnos con la puntita de España sea pagando, pero es lo que hay. porque sino nacional pasando por todos los pueblos y unas colas del copón.


Ya abajo nos quedamos en casa de mi padre, como muchos sabéis mi hermana (Arori) se acaba de independizar con el novio. Me apetecía quedarme allí con ellos, pero a los dos días llegó mi madre y ya seríamos demasiados en la casa, a parte de que también quería estar con mi padre, bueno, los problemas derivados de una separación, porque aunque muchos piensan que si los hijos son ya mayores no afecta, pero yo creo que siempre afecta, las rupturas con hijos, siempre afectan. Con el paso del tiempo ellos (mis padres en este caso) rehacen sus vidas, encuentran a otras personas, personas que quizás no quieran saber nada de las anteriores relaciones, con lo cual no podemos reunirnos todos, pasar una noche juntos, hacer una barbacoa, un día de playa... Y es que desde que me fuí de allí era la primera vez que coindiamos todos en la misma ciudad, bueno en mi boda también estuvimos todos, pero claro, no era el lugar donde se habían desarrollado los acontecimientos.

Me da tanta rabia que las cosas hayan tenido que cambiar. Era por este tema por el que no apetecía hablar de las vacaciones, porque estar de nuevo todos juntos, rectifico juntos pero noi revueltos me ha hecho mucho daño, me ha hecho recordar todo el proceso de separación (quizás algún día me desahogue). Ver la casa de mi padre sin mi madre, ver a otra persona intentando ocupar su lugar, viendo a mi madre relegada a casa de mi hermana...

Y ahora además con otro punto en común, Álvaro. Por ejemplo mi padre montó una piscina en el patio, genial para relajarte después de comer, ahí nos bañábamos todos, pero (siempre el dichoso pero) mi madre no podía venir y disfrutar de su nieto, al igual que si comíamos todos en casa de mi hermana le ocurría lo mismo a mi padre.

Así es la vida, y así tenemos que aprender a vivirla, siguiendo hacia delante, aunque con miedo de no caer.

Besitos y buen finde

Nota: Imagen perteneciente a Lokman Lam.