Mañana por la mañana por fin nos vamos de vacaciones.

Nos despertaremos cuando el niño me reclame para desayunar, le daré el pecho, le cambiaré el pañal, le pondré una ropita cómoda para el viaje, desayunaremos nosotros, nos arreglaremos, terminaré de hacer los últimos preparativos, es que siempre queda algo para última hora, bajaremos todas las cosas al coche, en varios viajes, porque más que de vacaciones parece que nos vamos de casa, que si la cuna de viaje para el niño, que por cierto nos la regalaron el año pasado por estas fechas, estando aún embarazada y hasta ayer no la probamos, con la mala suerte de que tiene una pieza estropeada y la hemos tenido que descoser para arreglarla., menos mal que lo hemos solucionado que sino tendriamos que haber salido a comprar otra a última hora. Pues eso, la cuna del niño, su maleta, nuestra maleta, el bolso de la playa, el carrito, la sillita de seguridad para el coche, algo para comer tanto nosotros como el peque (papilla, potito, aguita, galletas...), juguetes del niño para que se entretenga en el camino y luego en el destino, un bolso con más cositas del niño (la baby cook, que viene muy bien para hacer la comida, cucharas, potitos de más, plato...) creo que ya está, no sé si se nos olvida algo, ah! claro el portátil para intentar conectarme, si es que tengo tiempo y un par de regalitos.

Mi suegro dice que vendrá a despedirnos, jejeje, y eso que nos verá en 2 semanas, pero es que está abuelo, abuelo con su nieto, es el únio que tiene, bueno, es que Álvaro es el primer bebé de la familia, el primer hijo, sobrino, nieto, bisnieto... y claro es una ilusión tremenda.

Bueno, para este tramo de lectura ya estaremos en camino, siempre en contacto con mi madre y mi suegra. Pararemos más que de costumbre por el niño, cambio de pañales, comidas, descansos... es el 2º viaje largo que hacemos en coche, el anterior fue en semana santa y se portó muy bien, también es cierto que era más pequeñito e iba en el capazo, ahora tiene que ir en la sillita de seguridad que debe de ser de lo más incómoda, y eso que hemos comprado lo mejorcito que hay en el mercado, tanto en seguridad como en confort, pero parece que ambos conceptos no se llevan demasiado bien en este tipo de artículos. Recuerdo que cuando éramos pequeñas viajábamos las 4 en la parte de atrás de un cohe más bien normalito, con maletas en nuestro pies, es decir, mi padre las ponía alli haciéndonos una especie de cama para que nos pudiéramos tumbar, qué tiempos aquellos, que si me estás tocando, ponte más para allá, no te apoyes en mi, joooo mamáaaaaa.... y canciones, y más canciones, y mi padre que hacía siempre de azafato de vuelo informando sobre cada entrada en un pueblo, cambio de provicincia y de comunidad autónoma, nosotras que apludiamos sin cesar y nos reiamos cantidad con las voces que él ponía. Ahora las cosas han cambiado demasiado, yo voy en el asiento de mi madre pendiente del nene en todo momento, ayudando y dando indicaciones a mi maridi, porque del GPS no nos podemos fiar, en cuanto te descuidas te manda por Madrid para bajar a Cádiz, o por Barcelona para ir a Zaragoza, en fin que sólo lo usamos por el tema de los radares.

Espero poder visitaros desde alli, al menos ir leyendo algunas de las cosas que nos queráis contar y si me es posible publicar algo, a ver si hacemos un post conjunto mi hermana y yo.

Muchos besitos