El peque está dormido, aunque creo que por poco tiempo ya, en el momento en que despierte me tendré que ir a toda prisa a por él, levantarlo en la cuna, jejeje, le encanta estar de pie y sostenerse en los barrotes, luego a la cocina calentar la pallita de verdura y pollito, que le encanta, menos mal que quiere comer, ahora estoy probando a darle galletas con un mordedor antiahogo, y algo de fruta natural, aunque ésta última parece que no le motiva tanto.

A lo que iba, el sábado estuvimos de vista en el chalet de unos familiares, increible está a pir de playa, de su jardín sales a la piscina y de alli por su verjita blanca, tan marinera a la arena. Nos encanta pasar alli algunos días en verano, esta vez fuimos y vinimos en el día, la próxima llevaremos la cunita de viaje y asi nos quedamos a dormir, que es una gozada escuchar el mar mientras te quedas dormida, la brisa fresquita, lo dicho una marivilla.

Pues el sábado pasamos alli el día, primero un poquito de mar y luego piscina, el peque se lo pasó en grande con su flotador nuevo en forma de coche, con claxon y todo, divertidisimo, pataleando debajo del agua, agarrado al volante, dando gritos, haciendo ruiditos "rrrrrruuurrrruuuuuummm" jajaja, lo que nos reimos con él. Es una miniatura de conductor.

Una estupenda comida, arroz al horno, ummmm, chachara con las primas, baño en el jacuzzi y para casita, llegamos a las 9 y media de la noche, pero mereció la pena, después de las vacaciones repetimos seguro.

Por lo demás ando un poco liada dejando las cosas en su sitio, lavando, tendiendo, doblando y planchando ropa, en fin, lo normal. Que ya queda nada para montarme en el coche rumbo al sur.

Muchos besitos, jejeje, se acaba de despertar.