El día a día continúa al igual que las pequeñas cosas que nos van marcando, haciendo crecer, retroceder, avanzar, saltar, caer, levanatarnos... Hay días, como hoy que tengo ganas de gritar, de salir a la terraza y soltar toda la furia contenida que llevo dentro, todo ese estado de ánimo que a veces no me deja seguir adelante con el optimismo que requiere la situación. Quizás por el mundo que me rodea, las personas que están cerca y lejos, cosas que no puedo expresar como a mi me gustaría por no dañar a terceros, y me da rabia el no poder ser libre en mis actos, sentirme atada de algún modo a una realidad que es un tanto oblicua, llena de puntos muertos y controversias. Se repite una y otra vez la misma sintonía, las mismas preguntas sin respuesta.


Ahora, después del cómo me siento yo por mi, sólo por mi, no por mi pequeño, ni por lo que nos ha ocurrido, no tiene nada que ver con todo ello., es más bien por otras serie de cosas que me han ido sucediendo a lo largo de los meses (embarazo, nacimiento...).. Aqui os dejo la dosis diaria de Álvaro.

Seguimos con la pelea de la cuchara, hoy le he dado la papilla de verdura pero la de fruta la he dejado de lado, y es que esta situación me empieza a desesperar, mañana en el taller de lactancia hablaré con el equipo sanitario haber si encontramos una solución a este tema.

Pero como se dice, una de cal y una de arena, asique la buena noticia es que esta noche Álvaro ha dormido del tirón, si, si, toda la noche, desde las 8 y media de tarde que lo acosté hasta las 7 de la mañana, todo un récord, ójala esto se suceda de aqui en adelante, al menos podré descansar.

Besitos