Estamos en la víspera del Ingreso de Álvaro y de momento sigo bastante tranquila, eso si, algo pensativa, más besucona y cariñosa con el nene que de costumbre.

Nació el día de Halloween, 31 de Octubre, el día más feliz y triste de mi vida. Por entonces pensaba que nunca llegaría este momento, en el que terminaría su padecimiento y el nuestro como padres. Que aquella lejana operación, la 3ª, la última tardaría como siglos en llegar, sin embargo el lunes será el gran día.

Hasta que nació el peque nunca antes había reparado en las personas que han nacido un día 31 no pueden celebrar su Cumplemes siempre y Abril es uno de esos meses. Por ello lo hemos tenido que celebrar el día 1 de Mayo aprovechando que mi marido no trabajaba y que mi hermana está aquí.

Como ya sabéis mi hermana Arori está pasando unos días con nosotros, su presencia me ayuda a estar distraída, pensando en cosas algo más banales, el salir a pasear, al parque, a comprar me hace dejar de pensar en el ingreso y sobre todo en la separación.

Hoy quiero felicitar a mi pequeño y darle fuerzas para estos días, y animarme a mi misma, para que dentro de unos días pueda releer este texto y estar feliz porque Gwenda, en breve Álvaro estará aquí, lo podrás abrazar, besar, escuchar sus lloros, quejidos, darle de comer, bañarlo, salir de paso, a por el pan… Queda nada, nada.

Muchos Besitos.