11 de Abril. Hoy es el cumpleaños de mi Abuela paterna, Hortensia, hace 79 años, y por ello me gustaría dedicarle este Post, a ella que tanto sufrió de niña y que por la Política y las diferentes maneras de pensar ha vivido con una gran pena toda su vida.

Máximo Calvo Cano, era el padre de mi abuela, un hombre inteligente con ganas de superarse a si mismo, pero en una época en la que era muy difícil hacer política, ser político y moverte por convicciones e idiologías. No quiero hacer apología de nada, sólo contar una historia, que quede escrita para no olvidar la Historia, mi historia.
Mi abuela no recuerda muchas cosas de su padre, ni siquiera la fecha en la que nació, ella piensa que aproximadamente en el 1.902 en Cadalso de Gata (Cáceres). Se quedó huérfano, al menos de madre muy pequeñito y se crió junto con su abuela paterna, la cual tenía una tienda de telas, pero su tía carnal se quería hacer con el negocio familiar y robaba lo que le correspondía a sus sobrinos. En esos momentos con la corta edad de 18 años decide casarse con Eleuteria Bueso, mi bisabuela, para que aquello que le pertenecía fuese suyo.

Ele, como él la solía llamar nació en Torrejoncillo (Cáceres) en el año 1.900, al casarse ella contaba con 20 años.

Mi bisabuelo comenzó trabajando la tierra, los olivos de su familia pero al casarse, para mejorar su condición económica decidió emigrar a Cuba (donde fue tomada la fotografía que aparece más arrtiba) A su regreso mi bisabuela se quedó embarazada de Felicia que nació en 1.924.

Con la pequeña, los 3 deciden emprenden un largo viaje hacia el sur de España, ya que Máximo ingresó en el cuerpo de Carabineros, con primer destino San Roque (Cádiz) y más tarde marcharon a La Línea de la Concepción (Cádiz) En esta bonita ciudad marítima nació Hortensia, pero murió a los 5 meses. Pero esa pérdida se vio recompensada con el nacimiento de mi abuela en 1.929, también llamada Hortensia.

Decidieron retornar a Cadalso, esta vez con una camioneta, la cual les sirvió como sustento ya que la dedicó al transporte de balas de paja, utensilios agrícolas.

Ya establecidos en el pueblo, como hombre de recursos, abrió una taberna, pero se convirtió en un café de época con café porcelana china, galletas de barquillo en cajas de lata que imitaban el mimbre (cuenta mi abuela que uno de los señores que frecuentaban el café les decía a ella y a Felicia “correr, coger unas galletas, ahora que papá no mira” y cuando ambas estaban enfrascadas con los barquillos, éste le decía a su padre “Max, mira esas niñas, te van a quedar sin galletas” y Max salía corriendo, entre risas tras ellas, tenía muy buen sentido del humor). El Café se convierte en casa del pueblo con el fin de acercar el mayor número posible de manifestaciones artísticas a los habitantes del pueblo y de los colindantes.

Tuvieron una 4º hija, también con nombre de flor. La pequeña Camelia, desgraciadamente, murió de meningitis con la tierna edad de 4 ó 5 años. Contaba mi bisabuela que la chiquitina no quería comer de nada sólo le gustaba arrebañar los sobrantes de leche que quedaban en la cazuela, así que para que Camelia comiese algo, a diario cocían leche y le dejaban el fondillo a la pequeñina de la casa.

Por último, en 1.931, nació el varón al que bautizaron como Marx-Lenin, pese a la oposición de su madre. Una triste historia también la de mi tío, que dejaré para otra ocasión, sólo comentar que se rebautizó en 1.952 con el nombre de Jesús

Ese mismo año, mi bisabuelo decidió hacerse Político, se presentó como Alcalde de Cadalso y ganó al frente del Partido Republicano Radical Socialista, y a partir de ahí por el Partido Comunista (PCE), siendo eso sí, Presidente de la Sociedad de Obreros Varios 'Crisol', afecta a UGT.

En 1.933 fue candidato a las Cortes por el Partido Comunista de España por la provincia de Cáceres para las elecciones del 19 de noviembre de ese mismo año.

Pero las cosas, por aquella época ya andaban bastantes revueltas, y más teniendo un Cura, Don Patricio Fernández, que en vez de dedicarse a dar misa daba mítines políticos desde el púlpito. El médico de férreas ideas de derechas y otros poderosos sublevaron a gran parte del pueblo en contra del Alcalde.

1.934, 1 de Noviembre, de noche, los exaltados derechistas pretendieron entrar por la fuerza en la casa de la Familia. Mi bisabuela que tenía sueño débil despertó con estruendo de piedras golpeando los cristales, pero no despertó a su marido que dormía profundamente. Al poco un ruido ensordecedor,eran los asaltantes que se colgaron del canalón del agua para irrumpir en la casa, éste venció del peso y despertó a toda la familia, “Ele, ¿no has escuchado ese ruido?”, ella negó, pero si que lo había oído, pero no quería despertarlo, ella muy cauta siempre. Los malhechores comenzaron con gritos e insultos, provocando, dando tiros, intentando que mi bisabuelo saliera de la casa, “Viva Cristo Rey, Viva la Religión Santa” pero éste, subió con su arma a la terraza y dio un tiro al aire para disipar a la muchedumbre, con tan mala suerte que alcanzó de muerte a un joven que a punto estaba de ingresar en la Mili. Llamaron a la Guardia Civil, ésta se presentó y buscó en toda la casa a Máximo, el cual no salió de su escondite hasta que no marcharon. Estaba escondido en el agujero de la claraboya de la casa. Salió y al poco se entregó a las autoridades por su propio pie. Fue una actitud cobarde, desde mi punto de vista, intentar forzar una casa, a una familia, creó que él la defendió como pudo y al menos los mantuvo a salvo.

En el 1936 salió de la cárcel y fue de nuevo nombrado alcalde de Cadalso por el Partido Comunista. Marcharon a vivir a Cáceres ya que fue nombrado a su vez Secretario General del Comité Político del PCE en la provincia de Cáceres, participando en diversos actos por toda la provincia. Estalló la guerra y Máximo escapa de la capital antes de que lleguen los militares.

Ele tuvo que salir de Cáceres con una pequeña maleta y 3 niños hacia Cadalso. Pero al poco, la apresaron, y fue a parar a la cárcel de Hoyos. El motivo de esta captura era intentar persuadir a su marido para que saliera de su escondite, pero él nunca salió de donde estuviera, aunque cuentan que fue a verla a la prisión disfrazado de cura, de mendigo, cosa que no es cierta, porque uno de los grandes pesares de mi bisabuela fue no despedirse de él como debieran. Las niñas fueron ingresadas en un colegio de monjas y el niño en otro. Gracias a la ayuda del tío de mi bisabuela, un Sacerdote de Cáceres, Don Santiago Gaspar, los niños/as pudieron ver con bastante frecuencia a su madre, cosa inusual en aquel entonces. Iban acompañados de las monjitas en coche, ente que para mi abuela, tal como ella lo recuerda era todo un lujo. Ella le agradecerá siempre la ayuda a su tío-abuelo.

Máximo anduvo hasta Octubre de 1937 al frente de la guerrilla que dirigió desde la clandestinidad desde Cadalso de Gata hasta Navas de Madroño juntoa Florentino, El Zorrino. En el mes de Diciembre fue delatado a las autoridades y ello dio pie a que se creara la supuesta intención de Máximo Calvo de promover un complot que permitiera a las fuerzas leales a la República hacerse con el control de la ciudad. Lo cual trajo como consecuencia una riada de detenciones y ejecuciones de personas sospechosas de haber participado en el supuesto complot, sobre todo en Cáceres y en la localidad de Navas del Madroño. Cuando le iban a prender, mi bisabuelo logró huir por los tejados de la barriada de Busquets, donde estaba alojado en casa de una prostituta. El 27 de diciembre de 1937, cuando habían sido ejecutadas ya cincuenta personas, fue descubierto por un guardia jurado entre Almoharín y Montanchez, el cual lo abatió a tiros.

Las autoridades, como la costumbre de la época, fueron a Cadalso a preguntar a los vecinos sobre la conducta de mi bisabuela, que era intachable, lo cual hizo que el informe fuera favorable para poder dejarla en libertad y devolverle a sus hijos. Era común que muchas mujeres estuvieran presas, porque sus maridos tenían diferentes ideas políticas, pero ella no tenía nada que ver con la ideología, actividades, formas de actuar… de su esposo, ella nunca acudió a una manifestación, sin embargo iba a misa a diario, desde pequeña, y este sentimiento se lo inculcó a sus hijos, su marido respetó estas creencias religiosas a las cuales nunca se opuso, tal y como se quería creer.

Esta es parte de la historia de mi familia, una historia dramática, como la de otras muchas familias que han vivido una guerra.

Esta foto ha sido tomada muchos años después, a la izquierda mi bisabuela con mi tío, el único hermano de mi padre. Y la segunda por la derecha es mi querida abuela Horten. Mil besos y felicidades.

Te quiero abuelita.