Álvaro, mi niño, mi tesoro, que es pura energía, esta mañana de sábado me ha despertado a las 7, después de una noche movidita, y ya de buena mañana con risas y ganas de fiesta, y yo con un sueño… que no puedo ni con mi alma.

Así que esta tarde hemos salido, sobre todo, para despejarme un poquito y hemos visto este aparato, un saltador para bebés que aún no caminan, por lo que está claro que es para él.

Ya tiene un piano pataditas y le mete unos tutes, así tiene las piernas con una fuerza… Pues eso, se lo hemos comprado y lo primero que hemos hecho al llegar a casa ha sido colocarlo, y Álvaro encantado, se ha puesto como loco a moverse, porque ahora si que tiene libertad de movimientos, ni brazos, ni tumbado, ni nada es casi libre, jejeje. No sabía que hacer puño a la boca, una vuelta, risas, intentaba comerse el arnés, más risas, un salto…

Hemos disfrutado tanto o más que él.

Espero que funcione el invento y así yo pueda hacer alguna cosita mientras él se divierte, se cansa y así duerme…

 

Besitos y Buen domingo. A disfrutarlo.